jueves, 5 de marzo de 2015

Entre lo que debes, te gusta y puedes hacer

Fuente: http://josephmfoster.org/going-now/

La gran mayoría de las veces nos encontramos envueltos en la frase “el tiempo no nos alcanza para nada”, es una frase hecha, acostumbrada a repetirla por parte nuestra, no solo una vez sino varias veces. Pasamos horas trabajando, en ocasiones, no nos alimentamos como deberíamos, tomamos nuestros alimentos a deshoras o hasta veces no lo hacemos, básicamente por las mismas razones, porque estamos ligados a un deber supuestamente obligatorio.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que nuestro estilo de vida es “una forma general de vida basada en la interacción entre las condiciones de vida en un sentido amplio y los patrones individuales de conducta determinados por factores socioculturales y características personales”, Eso quiere decir, que la gran mayoría de nuestros actos está limitados a las acciones que llevamos a diario y en muchas veces lo que hemos visto o aprendido con anterioridad, lo que nos lleva a mantener ese estilo de vida.

Fuente: Organización Mundial de la Salud

En su mayoría tenemos excusas de todo tipo; “mi jefe no me deja comer”, “tengo mucho trabajo pendiente”, “no tengo tiempo para almorzar”, algunas compañías nacionales sólo permiten tener treinta minutos de almuerzo, debido a su horario de 8 am hasta 5pm. ¿Pero si pasas 8 horas trabajando y 8 horas durmiendo, qué haces con el resto de las 8 horas?

Nos pasamos viviendo una vida en el “tiempo del deber” y ocaciones no podemos disfrutar del “tiempo de que me gusta o del que puedo”. Para el emprendedor el tiempo debería estar dividido justo en esas tres partes, entre el tiempo que debo, puedo y me gusta hacer lo que hago pero es casi una utopia conseguir hacer las tres cosas, debido a factores que se salen de las manos o que nosotros mismo evitamos.

En ocasiones, muchas personas son felices diariamente porque mezclan el tiempo del “deben” con el “me gusta” y otras pueden mezclar estas tres fases del tiempo para conseguir la vida que han deseado siempre. Por ejemplo, quizás puedas visitar a tus padres pero no puedes, porque estas ocupado en lo que debes o te gustaría dejar de trabajar y emprender tu propio negocio pero no debes porque tu familia te lo dice.

Debemos de trabajar, sí, debemos de hacer lo que nos gusta, por supuesto que si y también deberíamos hacer lo que nos gusta y lo que debemos para poder sentirnos bien con nosotros mismos. 

Imagen 1: La mezcla del deber, poder y gusto será momento de emprender.

Deberíamos poder mezclar dicho tiempo y poder aprovecharlo al máximo para el beneficio de nosotros y de nuestros seres queridos. Jane McGonigal, diseñadora de juegos sufrió una conmoción grave que le dejo secuelas, debido a esto tuvo la oportunidad de buscar los “lamentos más frecuentes” de pacientes en etapa terminal, lo cuales fueron:

  1. Desearía no haber trabajado tan arduamente.
  2. Hubiera querido estar más en contacto con mis amigos.
  3. Quisiera haberme permitido ser más feliz
  4. Desearía haber tenido el valor de ser yo mismo
  5. Desearía haber vivido fiel a mis sueños.


Deberíamos administrar nuestro tiempo entre lo que debemos, nos gusta y podamos hacer, aunque en ocasiones nos veamos obligados a mantener el “debe” durante mucho tiempo pero que no sea una lamentación para el futuro sino más bien un aclamación de haber logrado lo que nos habíamos propuesto. 

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