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martes, 26 de abril de 2016

Branding: desarrollar un logotipo

El logotipo no cuesta, lo que cuesta es el trabajo para hacerlo.

A principios de la carrera de diseño gráfico, uno de los ejercicios que son imprescindibles a desarrollar es del logotipo, se empieza por elaborar bocetos, un sin numero de propuestas para poder encontrar el más adecuado o el que más se asemeje a los requerimientos del cliente. En los primeros años, se tiene la mala costumbre de hacer lo que el cliente desee y no lo que el profesional le dice. Es como ir a un hospital y decirle al doctor que le cambie la receta porque no está de acuerdo en lo que le indica.

Muchos de esos casos, son diarios, no solo de los recién graduados o ingresados en la carrera, ocurren también profesionalmente, porque el diseñador se encuentra en la disyuntiva de hacer lo que cree o perder al cliente, porque esta persona que está pidiendo un trabajo tiene la decisión de no escuchar al profesional y simplemente hacer lo que le venga en gana.

Pero analicemos lo que ocurre:

  • El diseñador no cuenta con un proceso definido del trabajo, porque en muchos casos, se ha valido de decir que la “inspiración” le ayudo a diseñar. ¿En donde están los pasos a seguir?, ¿en donde está la política de explicar al cliente cual va a ser el resultado esperado?, ¿tiene algún objetivo en realizar dicho trabajo?. Estos procesos vienen desde la base, ósea desde las misma instituciones educativas que deben de incentivar a que los profesionales definan su propia metodología de trabajo, es un importante factor a la hora de tomar una decisión profesional.

En el instante que un diseñador gráfico cuenta con metodología, el resto de la competencia se viene abajo, porque el cliente conocerá la diferencia entre un novato y uno que tiene claro hacia donde llevar el trabajo asignado.

Este detalle, sólo le incumbe al profesional de la carrera, nadie podrá tener la autoridad de definir un proceso, mucho menos el cliente indicar que hacer.

  • El objetivo que se plantea el cliente para el desarrollo de un logotipo, es uno de los factores importantes, ¿como podemos definir hasta donde llega nuestro servicio, si el cliente no tiene claro su mensaje?, ¿qué desea comunicar?, ¿cuál es su comunidad?, ¿segmento de mercado? y un sin numero de preguntas que se debe de hacer el cliente antes tomar un decisión para el desarrollo. 

  • El cliente, es y será una de las dificultadas que tendrá todo profesional que ejerza esta profesión principalmente por el desconocimiento del proceso de trabajo y porque todo este enrollo, tiene que ver con percepción y eso querido lector, es y será difícil de controlar principalmente porque existen muchos factores para la toma de decisión. 

Por ello se considera, que establecer los parámetros necesarios para el desarrollo de cualquier trabajo gráfico, el cliente podrá identificar y conocer que metodología se va a usar. Esto fortalecerá el servicio que se presta al cliente y podrá generar una mejor relación cliente-profesional.

Cabe mencionar que no existe una formula secreta para convencer al cliente de hacer lo que nosotros creamos conveniente pero tomemos la medida de poder solventar nuestra idea basada en algo tangible para la implementación de la misma.

En ocasiones hemos hablado que las personas no son un numero o un fan, sino más bien la identificación de las emociones son la que priman al elaborar una idea de comunicación. Pero si ésta es mezclada con data o estadística relevante, la toma decisiones va a ser menos tensa para nuestro cliente.


En base a ello hay ciertas consideraciones:

  • En todo trabajo creativo, es necesario que el cliente este involucrado. La vorágine diaria de nuestro trabajo hace que nos volvamos mensajeros de comunicación de nuestro cliente y no se encuentre específicamente entrenado para que la idea estratégica se filtre y pueda salir adelante.
  • El proceso es primordial, si el cliente no conoce lo que deseamos presentar, no va aceptar nuestra primera idea.
  • No siempre las primeras ideas son las mejores, debemos de concentrarnos en elaborar un promedio de tres ideas para que el cliente tome la más adecuada.
  • Los “frankenstein” de la comunicación se fuerzan en el momento de hacer la combinación de la idea, el cliente quizás le guste las tres ideas pero si no está sustancialmente justificada y definida los objetivos de la misma, se crearan estos monstruos que solo perjudican la comunicación de la marca.
  • No podemos hacer felices a todos, en ocasiones de la toma de decisión no solo pasa por una persona, sino por varias pero al tener un infiltrado en la propuesta ósea el cliente que hablo con nosotros, que nos prepara el terreno para la decisión final, que en ocasiones son los gerentes financieros, generales, marketeros y demás, tenemos una alta probabilidad que pueda defender su idea, nuestra idea, la del profesional junto con la del cliente.


Hemos tocado un punto al momento del desarrollo de una pieza de comunicación, no debemos dejar a un lado a nuestro consumidor más importante que es el consumidor final. Sin él, ninguna decisión de comunicación vale, simplemente nuestra comunicación estaría sin relevancia para la persona más importante de nuestra empresa.

jueves, 31 de marzo de 2016

Talento vs Trabajo


La película "Whiplash" es un ejemplo perfecto de que con esfuerzo y trabajo puede lograrse muchas cosas, siempre que te guste hacerlo.

Todos somos seres humanos especiales, con habilidades o virtudes que nos diferencia uno con el otro. Nacemos con ello y ocasiones la sabemos aprovechar y en otras no, quizás existirán un millón de razones para no hacerlo pero siempre dependerá de nosotros mismos. Desde pequeños, nuestros padres nos enseñan a conocer el miedo y nos hace parte de nuestra naturaleza, el miedo según la R.A.E. es la angustia por un riesgo o daño real o imaginario. Cuando somos pequeños ese daño no lo conocemos, principalmente por la magnitud o el alcance que se podría llegar a tener pero nuestros padres si, es en ese momento en donde comienzan a limitar nuestras ambiciones y aspiraciones para poder identificar las cosas que nos harían un bien o un mal.

Cabe recalcar que el miedo nos permite colocar limitaciones en poder realizar las cosas, es muy difícil predecir el futuro pero si es posible identificar si efectivamente va a ser factible o no realizarlo, quizás ahí empieza nuestros paradigmas, habría cosas que podríamos realizar y otras no pero en todo caso hay que trabajar para lograrlo.

Las personas que nacen con talento versus las personas que se esfuerzan por obtener lo que desean, tienen dos caminos distintos, quizás uno este plasmado con una abundante ayuda pero el entorno no es el mejor para lograrlo o a su vez no posee la ayuda pero su entorno hace posible que lo logre.

Hablemos de las personas con talento.

Un talento es una virtud nata de la persona que lo posee, eso quiere decir que tiene una habilidad especial para ello. Según la historia del grupo británico The Beatles, ellos siempre les había gustado la música pero ninguno la había tomado como una profesión porque el entorno no era propicio para realizarlo pero tomaron una decisión e hicieron posible su música y su éxito.

Black Sabbath, banda británica de heavy metal, formada en 1968 en Birmingham, Reino Unido, el guitarrista de la banda, Tony Lommi había perdido sus dos dedos debido al trabajo de fabrica de metal que tenía debido a la difícil situación que se encontraba, gracias a su dedicación continua tocando música y llegaron a ser un éxito mundial. El entorno en donde el vivía le indicaba que tenía que trabajar para subsistir. 

Las dos historias ponen como ejemplo que teniendo talento tiene una alta probabilidad de lograrla lo que se propone pero más allá de ello, es la decisión que tuvieron para hacerlo, quizás conozcamos un sin numero de personas que tuvieron talento y lo desperdiciaron o no lo supieron aprovechar en el momento y el tiempo indicado.



Hablemos de las personas que no poseen un talento pero se esfuerzan en lograr sus objetivos.

Las personas que no poseen un talento, tienen en muchas ocasiones fuentes de inspiración para lograr los objetivos que se propone. Podemos poner de ejemplo, una persona de pocos recursos, en donde el entorno te indica que es más factible y lucrativo realizar un hurto a personas o transeúntes tiene un alto porcentaje en llegar a ser un delincuente pero también existe la contra parte en donde esa persona puede tomar una decisión y ser mejor de lo que esperan de él. 

Recordemos el entorno no es el propicio pero con esfuerzo, dedicación, trabajo hace posible lo que sería imposible. De estos ejemplos podríamos mencionar muchos, uno de ellos es Chris Gardner (En busca de la felicidad) que teniendo una situación difícil pudo salir de ello. Cabe mencionar que en la película el significado no era que logres una fortuna, sino más bien que trabajes para lograrlo. Gardner, no poseía un talento para realizar algo en especifico pero si tenía actitud y dedicación para lograrlo. 

Podríamos nombrar un sin numero de profesionales de distintas ramas que tienen una alta probabilidad de generar un fracaso en los primeros 2 o 3 años de su carrera pero la dedicación al trabajo hace posible que lo logre. Existen en muchos casos, que dicho fracaso hace que se contagien del miedo que fueron educados desde pequeño y les genere una limitante para salir adelante.

En el Ecuador, podemos decir que existen mucho de ambos casos, tenemos personas que tienen un talento nato y que les permite tener una ventaja sobre el resto, como también, se encuentran muchas personas que trabajan día a día para alcanzar sus sueños.




Quizás puede ser muy subjetivo el tema del talento pero lo que si es cierto es que no existe un trabajo bien hecho sin esfuerzo.



El éxito no es el final del camino, sino más bien el recorrido del mismo, no existe un status quo para ello sino hay que crearlo.